Tienda especializada en productos de Deadpool.

Conoce la historia de los Funko Pop los coleccionables más frikis

Ya hace muchos años que los Funko están de moda, pero ¿Quién los inventó? ¿Cuándo empezaron a comercializarse? Si eres un verdadero friki, seguramente tienes una de estas figuras coleccionables, ¿Alguna vez te has preguntado de dónde vienen? Hoy te contamos la historia de los Funko Pop, ¡Para verdaderos frikis!

¿Quién inventó los Funko Pop?

Aunque parece una moda reciente, ¡La historia de los Funko Pop no es nada nueva! Y es que estas entrañables figuras coleccionables se encuentran entre nosotros desde hace 20 años. Los Funko son figuritas que están muy de moda y son las preferidas del merchandising para frikis. ¿Por qué? Porque hay cientos de muñecos hoy en día.

El éxito de los Funko Pop fue tan grande en sus orígenes, que ahora puedes encontrar figuras casi de cualquier cosa. Desde coleccionables de Marvel, como nuestro querido Deadpool, hasta el simpático oso de Coca-Cola o los icónicos Trolls. Sin contar con que hay funkos de populares sagas como Harry Potter, Juego de Tronos, Stranger Things, personajes de Marvel y de DC… ¡Prácticamente de casi cualquier videojuego, serie, película o anime!

Hay Funko Pop de animes, series, películas

Los Funko Pop de personajes como Deadpool, pueden ser el regalo perfecto de los frikis y amantes de la cultura popular. ¿Y cuándo aparecieron estas figuras?

La curiosa historia de los Funko Pop

Ya te lo adelantamos, los Funko Pop no son nada nuevo. ¡Se remontan a 1998! El creador es Mike Becker y, como todo gran negocio, el de los Funko se originó en el garage de su casa en Snohomish, Washington. Becker comenzó haciendo figuras de personajes como Popeye, pero la popularidad creció gracias a la mascota del restaurante Big Boy, una cadena de comida rápida y que, puede decirse, fue el primer coleccionable en la historia de los Funko Pop.

En sus orígenes, los Funko Pop no se parecían a lo que conocemos hoy en día, pero compartían la misma característica: la cabeza gigante, más grande que el cuerpo. ¿Y de dónde vino la idea de los Funko? En 1998, lo que estaba de moda eran los caramelos Pez, ¡Seguramente sabes de qué te hablamos! Esos dispensadores de caramelos con un palito delgado donde se almacenan los dulces y coronados por la cabeza de un personaje de moda.

Pues en 1998, todos querían coleccionar los dispensadores Pez, porque eran verdaderos tesoros frikis. Viendo la moda de los Pez, a Becker se le ocurrió crear unos muñecos cabezones y se decidió a firmar un acuerdo con Bob’s Big Boy, la mencionada cadena de comida rápida.

Becker, con la ayuda de sus amigos artistas Rob Schwartz y Sean Wilkinson, comenzó a trabajar en el diseño de la mascota del restaurante. Un trabajo que sentó las bases para los coleccionables que conocemos ahora. Esto, sin embargo, solo fue el comienzo de la historia de los Funko Pop. Poco a poco, la idea de Becker se convirtió en un imperio que ha marcado un antes y un después en la cultura friki.

¿Por qué se llaman Funko Pop?

Ya sabemos cuál fue el primer muñeco en la historia de los Funko Pop, ¿Y por qué decidieron llamarlos así? Pues el nombre viene de la unión de las palabras anglosajonas «Fun» (diversión) y «Company» (compañía). La combinación y juego de estos dos términos originó el nombre Funko Pop.

La historia de los Funko Pop se remonta a hace 20 años

¿Y el Pop? Sucede que aunque Funko es el nombre de los muñecos, «Pop!», es la marca a la que pertenecen. Así que las figuras se llaman Funko, pero su marca es «Pop!», y por eso, al referirnos a ellos los llamamos Funko Pop.

El diseño de los Funko

Estos icónicos muñecos coleccionables tienen un diseño que se basa en otra gran cultura friki: el chibi japonés. Las figuras tienen rasgos muy exagerados, similares a los de la cultura pop japonesa, pero con la peculiaridad de que se trata de un diseño muy adorable. Para esto se añadió otro rasgo de la cultura japonesa que, por cierto, está muy de moda en nuestros días: Kawaii.

Los cuerpos de los Funkos son pequeños y están provistos de cabezas de tamaño desproporcionado. Los ojos son grandes y con forma de botón. La nariz (en caso de que el personaje la tenga), es diminuta y triangular. Generalmente y salvo ciertas excepciones, como es el caso del Funko Pop de Pennywise («It», de Stephen King), los muñecos no tienen boca. Todos estos rasgos tan característicos hacen que los Funko sean fácilmente reconocibles.

¿Quieres conocer más sobre Deadpool?